Foro Interétnico Solidaridad Chocó

El Baudó entre la cordillera y las balas

El Foro Interétnico Solidaridad Chocó, a través de un comunicado de prensa, nos da las claves para entender la reciente crisis humanitaria del alto Baudó, Chocó

Lea el comunicado completo aquí

Con base en el seguimiento a la situación y a los puntos del Acuerdo Humanitario Ya, que hace el Foro Interétnico Solidaridad Chocó y la Mesa de Concertación y Dialogo de los Pueblos Indígenas, podemos señalar los siguientes patrones que explican la actual crisis humanitaria del Baudó:

*Su ubicación estratégica: El municipio se constituye en un corredor estratégico y de conectividad del Darién y bajo Atrato (Costa atlántica) con Bahía Solano y Nuquí (costa Pacífica). Hoy en día es el corazón territorial del narcotráfico, es una ruta en disputa por los distintos actores armados.

* Después de la firma de los acuerdos con las FARC, en este territorio los actores armados, inician la disputa por el control de los corredores estratégicos, rutas de narcotráfico, posicionamientos en puntos clave del territorio, hegemonizar economías lícitas e ilícitas. Ese proceso se encuentra en lo que podríamos decir un “empate militar negativo”, quiere decir que ninguno de los actores (ELN, AGC, Narcotraficantes) ha logrado la hegemonía de dicho control. En términos militares, esa situación de No consolidación de un actor armado hegemónico en un territorio (o porción del territorio) conlleva a consecuencias muy graves contra la población civil, porque el actor armado quiere que la población “tercie a su favor”, con la finalidad de mostrar su posicionamiento y hegemonía territorial frente a su contrincante, entonces se dan permanentes movimientos militares (que incluyen confrontación, hostilidades y obviamente afectaciones graves a la población civil) en todo el territorio.
* Una implementación deficiente del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, hace que las comunidades sientan que la paz no ha llegado, que continua la guerra y este imaginario lleva a que por ejemplo muchos jóvenes sigan siendo reclutados por estos actores armados ilegales.
* Las autoridades tradicionales étnicas (afro e indígenas) no han logrado en estos años recuperar su ejercicio de gobierno propio y de autonomía, porque no han podido hacer presencia en el territorio acompañando y orientando a sus comunidades, por las amenazas de los actores armados, los desastres naturales y por la pandemia del covid19.
* El Gobierno colombiano ha respondido con presencia militar, solo para dar la idea que envió “protección a las comunidades” pero como bien sabemos, estos batallones y “Fuerzas de Tarea” no confrontan a las estructuras armadas de los paramilitares, en algunos casos al ELN, y tampoco a los grupos de narcotraficantes, ni la policía enfrenta a los grupos de delincuencia común organizada que hay en el territorio.
* Los acuerdos con las comunidades sobre sustitución de cultivos no se han cumplido por parte del gobierno lo que está llevando a que se mantenga la producción de coca e incluso se expanda, pero además la presencia de fuertes grupos de transformación de la hoja en pasta y la expansión de las redes de narcotráfico.
* Otro de los factores que explica lo que está pasando es que persiste el racismo estructural que sigue considerando que la población afro e indígena de la región no es sujeto de derechos, uno de los ejemplos es la restricción impuesta por el gobierno a la consulta previa. Este “patrón” ha sido asumido también por los actores armados y por los grupos políticos y económicos (legales e ilegales) que hacen presencia en la subregión.

Como organizaciones étnicas territoriales del Chocó, nos permitimos señalar, finalmente, dos cosas:

Primero, que lo que se está viviendo en la subregión del Baudó, constituye una grave violación de los derechos de la población civil contemplados en el derecho internacional humanitario, por parte de los actores armados al margen de la ley.

Segundo, que la situación actual presente es de responsabilidad del Estado colombiano, por su incapacidad para garantizar la vida y la seguridad de los pobladores afro e indígenas y porque ha dejado que los actores armados ilegales controlen el territorio acorde con sus intereses.